martes, 2 de junio de 2009


Había una vez un hombre que parecía un muerto

tenía la piel plástica y el corazón metálico.Sus palabras eran todas

de mentira ,decía te quiero ,decía te deseo ,sin embargo ,lo repetía como grabadora antigua a todas ,todas las golondrinas que pasaban por su vitrina.Pues este señor vendía ilusiones.

Había una vez un hombre que miraba con ojos de palomas queriendo encontrar

algo que moviera su corazón ,un poco .Sin embargo ,aquellas palomas no tenían alas ,él se las cortaba ,cuando estas volaban al amor. Era un cortador de alas.

Yo no se ,por qué razón extraña ,me quedé pegada en él ,será por su tristeza tan callada y tan mágica también? ¿será ,porque mi alma encontró una metáfora de la muerte ? y la muerte ,por supuesto ,tiene mucha poesía...

Se que vive lejos ,encerrado en un sótano .Me lo imagino fumando con humo amarillo y respiración escasa tan escasa como sus verdades.Lo imagino pensando

siempre pensando en descubrir algo ,buscando a alguien para eterna felicidad.

Ojalá hombre de ojalata ,de taller de ensueños ,encuentres lo que buscas y seas muy felíz .Perdona mi insolencia de vivir pensando en tí y de hacerte poemas bajo la luna serena de este fin del mundo .Y no recuerdes mis palabras que después de todo son sólo eso ,como bien decías ,hablo demasiado ,demasiado fácil.

Te quiero ,sin duda y espero equivocarme en esto .En lo que pienso y resumo

después de un tiempo nada es tan malo, lo verás ,te lo juro.

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